¿Puede la virgen María ser una mujer con contradicciones? ¿Hay vida debajo del mito, una mujer debajo del símbolo? Alda Merini nos dice: sí, y más desgarrada que ninguna. ¿Puede la poeta dialogar, hermanarse, identificarse, rebelarse contra ella? Es casi una obligación si la poeta es Alda Merini, que no sabe entrar en lo más hondo de su espíritu si no es con bisturí, si no es dispuesta a desvelar las más recónditas zonas de su alma.
Magnificat es la segunda entrega de una trilogía que cominenza con Cuerpos de amor y se cierra con La carne de los ángeles (de próxima aparición en esta misma editorial). En ellos Alda Merini despliega su particular erotismo místico, su agónico misticismo carnal.